Si las fiestas de Navidad son un acontecimiento del cual disfrutas, deberías planear las actividades que debes desarrollar para prepararte para ellas, de modo que puedas aprovechar el gusto de planear, celebrar y luego no lamentarte de quedarte endeudado por falta de previsión.
No es necesario exagerar, pero tiempo antes de que llegue la fecha de las fiestas, puedes ir tomando decisiones respecto a compras especiales, como son la adquisición de regalos, vestimenta nueva, adornos, compra de alimentos y bebidas y la lista sigue para estas celebraciones especiales y únicas, con gastos que no haces por lo general en el resto del año.
Las compras para la Navidad y Año Nuevo se han venido incrementando en los últimos años, por lo que seguramente tú estarás dentro de las estadísticas que han arrojado un gasto promedio por persona cercano a los ochocientos dólares. Esto quiere decir que si tu familia directa está compuesta de cuatro personas, son más de 3 mil dólares extras que deberán salir del presupuesto familiar o, la peor situación, provenir del endeudamiento, por lo general de las prácticas y serviciales tarjetas de crédito que casi todo lo hacen realidad: la satisfacción del momento y las preocupaciones futuras cuando se gasta por encima del presupuesto que se posee.
Previsión y responsabilidad
Una de las maneras más naturales de prepararse para las fiestas, es cada mes destinar una pequeña partida para comprar cosas que necesitarás si o si. De ese modo, si confeccionas un presupuesto con todos los gastos extras que quieres afrontar, sobre todo en regalos que puedes obtenerlos con tiempo en lugar de correr a último momento, sin aprovechar mejores precios que puedas encontrar buscando con tiempo, como parte de tus salidas normales que sueles hacer a las tiendas.
Lo importante es ser realista, respecto a la situación particular de cada economía familiar. Esto podrás verlo con tranquilidad, haciendo un presupuesto de gastos, viendo cuanto tienes de remanente para este tipo de gastos. Si esperas a último momento, la urgencia no te dará tiempo de gastar de la mejor manera y de acuerdo a una realidad que no podrás eludir tarde o temprano.
Contar con una buena educación financiera es fundamental para no ser sorprendidos por el uso excesivo de crédito.
De todos modos, como medio de poder salir de las deudas, y mejor aún, no entrar en ellas, es consultar en forma gratuita a una Agencia de Consejería de Créditos sin fines de lucro de prestigio, que podrá, a través de sus profesionales certificados encaminarte en la senda de las soluciones financieras.
Fuente: http://espanol.consolidatedcredit.org/prensa/articulo/1513/
Mostrando entradas con la etiqueta tarjetas de crédito. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta tarjetas de crédito. Mostrar todas las entradas
lunes, 17 de diciembre de 2012
jueves, 25 de octubre de 2012
Lo que Hay Saber Acerca de Presentarse en Bancarrota
Consecuencias sobre declararse en bancarrota
Como primer comentario debemos decir que la bancarrota es el último recurso al que debería acudir un deudor, pagando el precio muy desfavorable de que su reporte de crédito quede dañado por los siguientes 10 años, en donde le resultará difícil conseguir financiación para operaciones tales como compra de vivienda, vehículos y todo tipo de préstamos para emprender cualquier negocio de importancia. Será a su vez muy difícil de lograr aprobación para tarjetas de crédito, que no sean prepagas como las tarjetas de débito, lo cual no significa contar con otros fondos que no sean los propios.
Además, puede ser un impedimento importante para conseguir un nuevo empleo, mantener el que tiene, y en el mejor de los casos obtener un aumento.
Aunque usted no maneje bien sus finanzas personales o sufra de enfermedades u otros problemas, es importante conocer las posibilidades de presentarse en bancarrota.
Condiciones que han cambiado significativamente en los últimos años
La nueva Ley de Bancarrotas que entró en vigencia en octubre del 2005, bajo el nombre de Ley de Prevención del Abuso de Bancarrota y Protección al Consumidor (BAPCPA, por sus siglas en inglés), ha dado un giro muy importante a las prácticas llevadas hasta ese momento en el tema de bancarrotas.
La nueva ley establece una serie de requisitos más estrictos para poder ser elegible para la bancarrota. Previamente se hará una verificación de recursos, a fin de establecer la carencia de los que se proclama. También se le solicitará un informe crediticio completo y que haga un curso de educación financiera y de consejería crediticia a través de una Agencia de Consejería de Crédito. También necesitará la participación de un abogado quien tiene la obligación de efectuar una “investigación fehaciente” sobre la información que proporcione su representado.
No solo se ha endurecido probar la incapacidad de pago, en donde se debe demostrar haber hecho los esfuerzos posibles para pagar las deudas. También debe ser comprobable que sus deudas de tarjetas de crédito han seguido aumentando aun cuando haya dejado de utilizar las tarjetas. Puede demostrar que está a punto de perder su vivienda o su auto, o que se embarguen sus ingresos y otras calamidades comprobables.
Contar con asesoría jurídica es prácticamente indispensable
Debido a que el proceso legal que implica presentarse en bancarrota responde a leyes federales, no por eso dejar de intervenir ciertas regulaciones del Estado en que sea presentada. Se necesitará la asistencia de un abogado especialista en bancarrota que pueda aconsejarlo sobre las conveniencias para cada caso en particular.
De acuerdo a las circunstancias, puede ser aceptada la bancarrota bajo el Capítulo 13, de reorganización de la deuda, en donde podrá mantenerse en control de sus bienes, para el cual se deberá presentar un plan de pagos que suele extenderse de 3 a 5 años. Por ese tiempo, los acreedores no podrán ejercer sus derechos de cobro, más allá de lo decidido por el tribunal de bancarrota.
Para el caso de hacerlo bajo las condiciones del Capítulo 7 o de liquidación, se dispondrá de los bienes del deudor para establecer cómo pagar las deudas con un orden de prioridad establecidos por la ley, hasta donde esos fondos alcancen. El resto quedará condonado.
No obstante cabe aclarar que debe quedar demostrado, para este último caso, que es inviable la presentación bajo el Capítulo 13. Para mayor información sobre bancarrota, puedes llamar gratuitamente al 1-800-560-6213 para hablar con un asesor certificado de crédito quien puede también tomarte un análisis gratuito de deuda
Como primer comentario debemos decir que la bancarrota es el último recurso al que debería acudir un deudor, pagando el precio muy desfavorable de que su reporte de crédito quede dañado por los siguientes 10 años, en donde le resultará difícil conseguir financiación para operaciones tales como compra de vivienda, vehículos y todo tipo de préstamos para emprender cualquier negocio de importancia. Será a su vez muy difícil de lograr aprobación para tarjetas de crédito, que no sean prepagas como las tarjetas de débito, lo cual no significa contar con otros fondos que no sean los propios.
Además, puede ser un impedimento importante para conseguir un nuevo empleo, mantener el que tiene, y en el mejor de los casos obtener un aumento.
Aunque usted no maneje bien sus finanzas personales o sufra de enfermedades u otros problemas, es importante conocer las posibilidades de presentarse en bancarrota.
Condiciones que han cambiado significativamente en los últimos años
La nueva Ley de Bancarrotas que entró en vigencia en octubre del 2005, bajo el nombre de Ley de Prevención del Abuso de Bancarrota y Protección al Consumidor (BAPCPA, por sus siglas en inglés), ha dado un giro muy importante a las prácticas llevadas hasta ese momento en el tema de bancarrotas.
La nueva ley establece una serie de requisitos más estrictos para poder ser elegible para la bancarrota. Previamente se hará una verificación de recursos, a fin de establecer la carencia de los que se proclama. También se le solicitará un informe crediticio completo y que haga un curso de educación financiera y de consejería crediticia a través de una Agencia de Consejería de Crédito. También necesitará la participación de un abogado quien tiene la obligación de efectuar una “investigación fehaciente” sobre la información que proporcione su representado.
No solo se ha endurecido probar la incapacidad de pago, en donde se debe demostrar haber hecho los esfuerzos posibles para pagar las deudas. También debe ser comprobable que sus deudas de tarjetas de crédito han seguido aumentando aun cuando haya dejado de utilizar las tarjetas. Puede demostrar que está a punto de perder su vivienda o su auto, o que se embarguen sus ingresos y otras calamidades comprobables.
Contar con asesoría jurídica es prácticamente indispensable
Debido a que el proceso legal que implica presentarse en bancarrota responde a leyes federales, no por eso dejar de intervenir ciertas regulaciones del Estado en que sea presentada. Se necesitará la asistencia de un abogado especialista en bancarrota que pueda aconsejarlo sobre las conveniencias para cada caso en particular.
De acuerdo a las circunstancias, puede ser aceptada la bancarrota bajo el Capítulo 13, de reorganización de la deuda, en donde podrá mantenerse en control de sus bienes, para el cual se deberá presentar un plan de pagos que suele extenderse de 3 a 5 años. Por ese tiempo, los acreedores no podrán ejercer sus derechos de cobro, más allá de lo decidido por el tribunal de bancarrota.
Para el caso de hacerlo bajo las condiciones del Capítulo 7 o de liquidación, se dispondrá de los bienes del deudor para establecer cómo pagar las deudas con un orden de prioridad establecidos por la ley, hasta donde esos fondos alcancen. El resto quedará condonado.
No obstante cabe aclarar que debe quedar demostrado, para este último caso, que es inviable la presentación bajo el Capítulo 13. Para mayor información sobre bancarrota, puedes llamar gratuitamente al 1-800-560-6213 para hablar con un asesor certificado de crédito quien puede también tomarte un análisis gratuito de deuda
Suscribirse a:
Entradas (Atom)