En este video de Consolidated Credit, Beatriz Hartman nos explica lo que es una tarjeta insegura, para que sirve y a quien le sirve.
En el video tambien podra aprender cuales son los beneificios y los riesgos de estas tarjetas de credito.
Para más información acerca de Credit Counseling Services, Inc. por favor visite http://espanol.consolidatedcredit.org.
Los 10 lugares más peligrosos para tu tarjeta de crédito - Univision
http://dinero.univision.com/plan-prosperidad/credito/tarjetas-credito/slideshow/2011-07-18/10-lugares-peligrosos-tarjeta-credito
sábado, 28 de diciembre de 2013
Finanzas Personales: Tarjetas Seguras o Prepagadas
Etiquetas:
beneficios credito,
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Ubicación:
United States
jueves, 27 de junio de 2013
Una gestión de los recursos muy perjudicial por parte de los graduados universitarios
¿Recién graduado y con problemas de finanzas personales? Sin dudas, esta puede ser una combinación sumamente negativa. En realidad es el comienzo de la vida laboral y empezar con malos hábitos con el dinero puede provocar que las finanzas sean un desastre durante años. Tener problemas con las deudas de tarjeta de crédito y nada ahorrado en el banco es, lamentablemente, lo más habitual entre los graduados de la universidad.
Son varios los hábitos de mala gestión del dinero que se deben evitar para no aumentar las deudas y acabar, de una vez por todas, con las existentes para afrontar el futuro con mejores posibilidades y con un reporte de crédito intachable.
A continuación, compartimos contigo algunos de esos malos hábitos a desterrar de nuestra vida:
● No ahorrar nada - Disponer de un dinero reservado y ahorrado es importantísimo, pues esos fondos te proporcionan un respaldo económico para afrontar posibles gastos no previstos o incidentes que representarían un desembolso económico extra. Son muchas las situaciones imprevistas que pueden desestabilizar nuestras finanzas personales, desde cuestiones no tan graves hasta otras más trascendentes. Por ejemplo, se estropea la lavadora y tienes que comprar otra nueva o, algo más delicado, un miembro de la familia se enferma y debes asumir el costo de un tratamiento bastante oneroso. Cuando no tienes nada ahorrado, no te queda otra opción que solicitar un préstamo personal para hacer frente a los nuevos gastos, lo cual provoca un aumento de tus deudas. Ganes lo que ganes, es básico que ahorres una parte de tus ingresos; hay que encontrar la manera de hacerlo.
● Comprar compulsivamente cosas que no necesitas - Es una de las actitudes más comunes y más peligrosas y que constituye un problema serio para muchas personas. Es esencial programar nuestras compras y no ceder al impulso de comprar ese artículo del escaparate que no entra en nuestro presupuesto y, lo más importante, que realmente no necesitamos. Gastamos mucho dinero en cosas que no precisamos debido a la “fiebre” de la compra compulsiva. Suelen ser artículos caros que conllevan pagos mensuales, o préstamos personales que van a destrozar nuestro presupuesto y, consecuentemente, nuestro ahorro.
● No prestar atención a nuestro reporte de crédito - Tener un reporte de crédito intachable es fundamental para nosotros, pues este va a afectar a los intereses que tengamos que pagar en préstamos futuros, por ejemplo para la hipoteca de nuestra casa. Incluso podemos encontrarnos con que nos denieguen el préstamo que tanto necesitamos por un desastroso reporte de crédito. Para mantener nuestro reporte de crédito equilibrado es necesario utilizar las tarjetas de crédito con prudencia, atendiendo a tiempo los pagos de las mismas. Pagar el préstamo educativo a tiempo también beneficia a nuestra reputación crediticia.
● Huye de los préstamos para adquirir objetos que se deprecian en su valor - Hoy en día la gente pide préstamos para pagar casi todo, desde coches hasta muebles, TV etc. Solicitar un préstamo para pagar estos artículos no es aconsejable porque estos se desvalorizan rápidamente y nosotros nos quedamos atascados en una deuda, pagando los intereses cada mes.
Unos cuantos cambios en nuestros hábitos gestionando el dinero pueden suponer una gran diferencia y facilitarnos el ahorrar cada mes un dinerillo que en el futuro será muy útil, sin lugar a dudas.
● No ahorrar nada - Disponer de un dinero reservado y ahorrado es importantísimo, pues esos fondos te proporcionan un respaldo económico para afrontar posibles gastos no previstos o incidentes que representarían un desembolso económico extra. Son muchas las situaciones imprevistas que pueden desestabilizar nuestras finanzas personales, desde cuestiones no tan graves hasta otras más trascendentes. Por ejemplo, se estropea la lavadora y tienes que comprar otra nueva o, algo más delicado, un miembro de la familia se enferma y debes asumir el costo de un tratamiento bastante oneroso. Cuando no tienes nada ahorrado, no te queda otra opción que solicitar un préstamo personal para hacer frente a los nuevos gastos, lo cual provoca un aumento de tus deudas. Ganes lo que ganes, es básico que ahorres una parte de tus ingresos; hay que encontrar la manera de hacerlo.
● Comprar compulsivamente cosas que no necesitas - Es una de las actitudes más comunes y más peligrosas y que constituye un problema serio para muchas personas. Es esencial programar nuestras compras y no ceder al impulso de comprar ese artículo del escaparate que no entra en nuestro presupuesto y, lo más importante, que realmente no necesitamos. Gastamos mucho dinero en cosas que no precisamos debido a la “fiebre” de la compra compulsiva. Suelen ser artículos caros que conllevan pagos mensuales, o préstamos personales que van a destrozar nuestro presupuesto y, consecuentemente, nuestro ahorro.
● No prestar atención a nuestro reporte de crédito - Tener un reporte de crédito intachable es fundamental para nosotros, pues este va a afectar a los intereses que tengamos que pagar en préstamos futuros, por ejemplo para la hipoteca de nuestra casa. Incluso podemos encontrarnos con que nos denieguen el préstamo que tanto necesitamos por un desastroso reporte de crédito. Para mantener nuestro reporte de crédito equilibrado es necesario utilizar las tarjetas de crédito con prudencia, atendiendo a tiempo los pagos de las mismas. Pagar el préstamo educativo a tiempo también beneficia a nuestra reputación crediticia.
● Huye de los préstamos para adquirir objetos que se deprecian en su valor - Hoy en día la gente pide préstamos para pagar casi todo, desde coches hasta muebles, TV etc. Solicitar un préstamo para pagar estos artículos no es aconsejable porque estos se desvalorizan rápidamente y nosotros nos quedamos atascados en una deuda, pagando los intereses cada mes.
Unos cuantos cambios en nuestros hábitos gestionando el dinero pueden suponer una gran diferencia y facilitarnos el ahorrar cada mes un dinerillo que en el futuro será muy útil, sin lugar a dudas.
martes, 7 de mayo de 2013
Cómo bajarse del tren del consumismo
Parece que estamos obligados a comprar a crédito cosas nuevas cada cierto tiempo, ya que según la opinión general, lo que tenemos ya no cumple su función de forma correcta o hay un nuevo producto que lo hace mejor o más rápido. La sociedad promueve esta filosofía que nos lleva a cambiar de coche, o de móvil, cada vez más pronto. Esto es preocupante porque, ¿realmente es necesario cambiar de teléfono celular cada dos años?
Utiliza el sentido común para valorar tus necesidades
Es fundamental delinear un presupuesto y no sobrepasarlo, ya que de esta forma evitaremos comprar lo innecesario y gastar más allá de las posibilidades reales. Piensa que si algo funciona y satisface tus necesidades, no es necesario cambiarlo y comprar uno nuevo, puedes utilizarlo hasta que se rompa o deje de funcionar. El sentido común nos ayuda a determinar que objetos de verdad utilizamos, frente a los que creemos que necesitamos. Es muy importante hacer esta distinción.
No es lógico cambiar de vehículo cada año. Recuerda que cuando eras joven y estabas estudiando, intentabas que te durara el mayor tiempo posible, haciendo las reparaciones necesarias.
En cuanto a los ordenadores, si tu equipo tiene un par de años lo más seguro es que recibas avisos continuamente comunicándote que necesitas actualizar tu sistema operativo. Es el momento de valorar el uso que das al ordenador, porque quizás solo lo utilizas para ver el e-mail y entrar a ver algunas cosas en Internet. Entonces, no necesitas el último avance tecnológico para esas tareas sencillas y sobre todo, no necesitas tener que pedir un préstamo para renovar tu equipo.
El poder de la publicidad para crear obligaciones imaginarias
Los publicistas hacen muy bien su trabajo y consiguen hacernos creer que necesitamos aquello que nos quieren vender. Siguiendo el ejemplo del ordenador, al final y gracias a la publicidad, todos acabamos pensando que sí existe un sistema mejor y que entonces, ha llegado el momento de cambiarlo.
A veces te dices a ti mismo que tu teléfono (que sigue funcionando) no tiene las últimas aplicaciones que han salido al mercado y por eso tienes que comprar otro, aumentando así tus deudas. Y ¿qué hablar de la ropa? Cada año se lleva lo opuesto al anterior, para que así sientas la necesidad de renovar todo tu armario cada estación.
Algunas pocas personas consiguen eludir estos mensajes publicitarios y siguen trabajando con su PC antiguo, pero que todavía funciona. Pero es curioso cómo tantos se sienten atrapados en el tren del consumismo y otros consiguen bajar a tiempo y no sienten la necesidad de comprar siempre “lo último”. Al final, si los jeans que lleva tu amigo son bonitos, ¿qué más da si son de hace dos temporadas?
Cuando te den ganas de comprar algo y pagar tus deudas con tarjetas de crédito, debes plantearte algunas preguntas:
¿Tengo ya algo que pueda cumplir la misma función? ¿Realmente lo voy a utilizar y en qué?
Si no tienes muy claras las respuestas, es obvio que te encuentras bajo la influencia publicitaria y tu necesidad no es tan real ni tan urgente como creías.
Para obtener más información sobre finanzas personales, por favor ponte en contacto con Consolidated Credit Counseling Services, Inc. Tendrás la posibilidad de dialogar con un agente de crédito debidamente certificado, quien estará encantado de poder ayudarte y podrá realizar –si así lo deseas- un análisis gratuito de tus deudas.
Utiliza el sentido común para valorar tus necesidades
Es fundamental delinear un presupuesto y no sobrepasarlo, ya que de esta forma evitaremos comprar lo innecesario y gastar más allá de las posibilidades reales. Piensa que si algo funciona y satisface tus necesidades, no es necesario cambiarlo y comprar uno nuevo, puedes utilizarlo hasta que se rompa o deje de funcionar. El sentido común nos ayuda a determinar que objetos de verdad utilizamos, frente a los que creemos que necesitamos. Es muy importante hacer esta distinción.
No es lógico cambiar de vehículo cada año. Recuerda que cuando eras joven y estabas estudiando, intentabas que te durara el mayor tiempo posible, haciendo las reparaciones necesarias.
En cuanto a los ordenadores, si tu equipo tiene un par de años lo más seguro es que recibas avisos continuamente comunicándote que necesitas actualizar tu sistema operativo. Es el momento de valorar el uso que das al ordenador, porque quizás solo lo utilizas para ver el e-mail y entrar a ver algunas cosas en Internet. Entonces, no necesitas el último avance tecnológico para esas tareas sencillas y sobre todo, no necesitas tener que pedir un préstamo para renovar tu equipo.
El poder de la publicidad para crear obligaciones imaginarias
Los publicistas hacen muy bien su trabajo y consiguen hacernos creer que necesitamos aquello que nos quieren vender. Siguiendo el ejemplo del ordenador, al final y gracias a la publicidad, todos acabamos pensando que sí existe un sistema mejor y que entonces, ha llegado el momento de cambiarlo.
A veces te dices a ti mismo que tu teléfono (que sigue funcionando) no tiene las últimas aplicaciones que han salido al mercado y por eso tienes que comprar otro, aumentando así tus deudas. Y ¿qué hablar de la ropa? Cada año se lleva lo opuesto al anterior, para que así sientas la necesidad de renovar todo tu armario cada estación.
Algunas pocas personas consiguen eludir estos mensajes publicitarios y siguen trabajando con su PC antiguo, pero que todavía funciona. Pero es curioso cómo tantos se sienten atrapados en el tren del consumismo y otros consiguen bajar a tiempo y no sienten la necesidad de comprar siempre “lo último”. Al final, si los jeans que lleva tu amigo son bonitos, ¿qué más da si son de hace dos temporadas?
Cuando te den ganas de comprar algo y pagar tus deudas con tarjetas de crédito, debes plantearte algunas preguntas:
¿Tengo ya algo que pueda cumplir la misma función? ¿Realmente lo voy a utilizar y en qué?
Si no tienes muy claras las respuestas, es obvio que te encuentras bajo la influencia publicitaria y tu necesidad no es tan real ni tan urgente como creías.
Para obtener más información sobre finanzas personales, por favor ponte en contacto con Consolidated Credit Counseling Services, Inc. Tendrás la posibilidad de dialogar con un agente de crédito debidamente certificado, quien estará encantado de poder ayudarte y podrá realizar –si así lo deseas- un análisis gratuito de tus deudas.
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